Chatbot web con IA
Este chatbot web responde a tus visitantes con la información real de tu negocio, a cualquier hora, y así tu equipo se queda con las consultas que requieren atención personal.
La información está repartida entre páginas, documentos y menús. Un chatbot web cambia el recorrido: cuando el visitante pregunta, el asistente localiza la información adecuada y responde con el tono de tu negocio.
Por ejemplo, los precios están en una página, las condiciones en un PDF y los horarios en otra, así que quien visita tu web no sabe por dónde empezar.
Muchas preguntas aparecen cuando nadie atiende. Además, si no hay respuesta en ese momento, la visita se pierde.
Envíos, devoluciones, reservas, inscripciones. Tu equipo las contesta a diario, pero ese tiempo le hace falta para lo importante.
Está pensado para atender y para vender, no solo para contestar.
Aprende de las fuentes que eliges y contesta sobre productos, servicios, horarios, procesos, cursos o condiciones.
Disponibilidad, envíos, devoluciones, reservas o inscripciones se atienden solas, así tu equipo gana tiempo.
Además, guía al visitante a la página adecuada, le ayuda a comparar opciones y le facilita el siguiente paso.
Cuando la conversación despierta interés, pide los datos y los guarda junto al contexto de lo que necesita cada persona.
Señala las preguntas que no ha podido resolver y, después, tú añades la respuesta para mejorar el asistente.
Con webhooks avisa a tu web, CRM u otros sistemas cuando hay una conversación, un contacto o una pregunta sin resolver.
Base de conocimiento
La calidad de un asistente depende de la información que usa. Por eso tú eliges qué aprende y compruebas el estado de cada fuente.
Antes de añadir páginas desde la web, revisas la selección y excluyes lo que no deba formar parte de las respuestas. Además, la actualización automática revisa tu web cada cierto tiempo y vuelve a procesar el contenido que cambia.
Entornos privados y documentación interna
No todo el conocimiento de una empresa está en su web pública. Hay manuales, fichas técnicas, procedimientos, listas de recambios y versiones de producto que viven en carpetas, en el correo o en la cabeza de dos personas. Ahí es donde un asistente cambia más las cosas: cuando quien pregunta no es un visitante cualquiera, sino tu distribuidor, tu instalador, tu técnico o tu propio equipo.
Sube los manuales en PDF o Word y el asistente responde con el que toca, sin que nadie tenga que acertar con el nombre del archivo. En el plan Business puedes conectar Google Drive o SharePoint y dejar la documentación donde ya la tienes.
Tu red pregunta primero al asistente: referencias, compatibilidades, mensajes de error, pasos de instalación o mantenimiento. Las consultas que se repiten dejan de llegar al teléfono del SAT y el soporte se dedica a los casos que de verdad necesitan a una persona.
Cuando cambia un procedimiento, actualizas el documento y el asistente empieza a responder con lo nuevo. Se acaban las copias viejas circulando por correo y las respuestas que ya no valen.
Publícalo en la zona privada, el área de distribuidores, la extranet o la intranet. Tú decides en qué dominios puede cargarse y en qué páginas se muestra o permanece oculto.
Las preguntas que no sabe responder quedan señaladas. Esa lista es el mapa de lo que falta por documentar o de lo que está mal explicado, y se corrige escribiendo la respuesta correcta una sola vez.
Los webhooks avisan a tu CRM o a tus sistemas cuando aparece una consulta sin resolver o alguien pide hablar con una persona, para que el caso no se quede dentro del chat.
Un fabricante con varios cientos de manuales y una red de distribuidores repartida por todo el país. Hasta ahora, cada duda sobre una referencia o una instalación acababa en una llamada al servicio técnico. Con el asistente publicado en la zona privada, el distribuidor pregunta y obtiene la respuesta con el manual correcto delante, a cualquier hora. El soporte deja de repetir lo mismo y la empresa ve, por primera vez, qué es lo que de verdad no se entiende de su producto.
No hace falta rehacer tu web.
El plugin oficial conecta la web con ChatPiens, muestra el asistente y, además, facilita la selección y sincronización del contenido.
Aprende de los productos y de la información de la tienda para resolver dudas antes de la compra.
Incorpora cursos, lecciones, temas y cuestionarios para ayudar a alumnos y a personas interesadas en formarse.
Añades el código del asistente al tema de la tienda y, después, empieza a mostrarse en las páginas autorizadas.
Un fragmento de código, una zona concreta de la página o, si tu entorno lo exige, una inserción con iframe.
Decides en qué dominios puede cargarse cada asistente y en qué páginas se muestra u oculta.
Personalización
Ajusta identidad, aspecto y comportamiento para que la experiencia sea coherente con tu marca. La vista previa te deja comprobar los cambios antes de publicarlos.
También puedes partir de una primera propuesta creada a partir de tu propia web y revisarla antes de aplicarla.
Panel de control
El asistente no es una caja negra. Así ves qué preguntan los visitantes, de dónde sale cada respuesta y dónde conviene mejorar la información.
Cualquier negocio con contenido propio y visitantes que hacen preguntas.
Dudas sobre productos, disponibilidad, envíos, pagos y devoluciones, resueltas antes de que el cliente se vaya.
Resuelve preguntas sobre cursos, convocatorias, acceso a contenidos, materiales y certificados, y así evita saturar a administración.
Información sobre servicios, tarifas, horarios y contratación, y datos de quienes piden atención personalizada.
Guía a los usuarios en dudas de uso y configuración y, además, deja ver dónde tropieza tu producto.
Horarios, reservas, normas, disponibilidad y cómo llegar. Tu web, como primer punto de atención.
Por ejemplo, la ayuda de Atenea, origen del producto, funciona con ChatPiens Bot. Además, puedes verla en ayuda.myatenea.com.
1
Elige un nombre y parte de una plantilla, de una propuesta basada en tu web o de una configuración en blanco.
2
Define identidad, aspecto, mensajes y comportamiento.
3
Selecciona páginas, documentos y textos para que responda con información real.
4
Comprueba el resultado antes de mostrarlo a tus visitantes.
5
Sigue la guía de WordPress, WooCommerce, LearnDash, Shopify o HTML.
6
Revisa conversaciones y, después, enséñale lo que todavía no sabe responder.
Es un asistente que conversa con los visitantes dentro de tu página y resuelve sus dudas al momento. El de ChatPiens responde solo con la información de tu negocio, y cuando no la tiene, lo dice.
No. Su base de conocimiento se crea con las fuentes que tú seleccionas: páginas, archivos y respuestas manuales. También puedes revisar qué contenidos están listos para usarse.
No. El panel te guía en la creación, la personalización, la carga de contenido, la prueba y la instalación. Para WordPress hay además un plugin oficial con conexión guiada.
No. Con WordPress se conecta con el plugin oficial, pero en Shopify o en cualquier otra web basta con añadir un fragmento de código.
Sí. Defines el dominio y las reglas de visibilidad, así controlas en qué páginas se muestra el asistente.
Sí. Puedes consultarlas, buscarlas y filtrarlas y, además, detectar cuáles necesitan atención y añadir notas y etiquetas de seguimiento.
La pregunta queda señalada para revisión. Después escribes la respuesta correcta, la añades al conocimiento y así mejora en las próximas conversaciones. Además, si el visitante quiere seguir, el asistente puede pedirle un contacto.
Sí. Los webhooks envían avisos automáticos cuando se crea un contacto, empieza una conversación o aparece una pregunta sin resolver.
El panel existe en 6 idiomas y, además, el asistente responde en el idioma del visitante.
Puedes empezar con la prueba gratuita del panel. Después, puedes ver los planes en la página de precios de ChatPiens Bot.
Sí. Además de las páginas de tu web, el asistente aprende de los documentos que subes en PDF o Word, y en el plan Business de fuentes conectadas como Google Drive o SharePoint. Esos contenidos no se publican en ninguna parte: solo los usa el asistente para responder.
Sí. Defines en qué dominios puede cargarse cada asistente y en qué páginas se muestra o permanece oculto, así que puede vivir únicamente en el área de distribuidores, la extranet o la intranet.
No lo sustituye: le quita de encima lo que se repite. El asistente responde al momento las consultas que ya están documentadas, y cuando no sabe algo lo dice y deja la pregunta señalada para que alguien la responda y pase a formar parte del conocimiento.
Tu negocio ya tiene la información. Por eso ChatPiens la convierte en conversaciones útiles para tus visitantes y, además, en conocimiento que tu equipo puede aprovechar.